Género Quercus en Collserola (Tibidabo) (Barcelona) rosellarmengol@hotmail.com
Género Quercus en Collserola (Tibidabo) (Barcelona) rosellarmengol@hotmail.com
 

 
Género Quercus en Collserola (Tibidabo) (Barcelona) rosellarmengol@hotmail.com
- Els Quercus i el bosc
- grup QUERCUS COCCIFERA
- grup QUERCUS ILEX SSP. BALLOTA
- grup QUERCUS ILEX ssp. ILEX
grup QUERCUS SUBER
grup QUERCUS FONTQUERII
grupo QUERCUS NUMANTINA
LEGIONENSIS
Imagen de un roble del grupo Quercus cerrioides (cf. subspicata) eliminado de la zona de acceso al Parque de atracciones del Tibidabo por las mismas autoridades encargadas de proteger el patrimonio natural de la zona.
Quercus calvescens
Este estudio de los QUERCUS de Collserola tiene muchas limitaciones. Lo que figura aquí es una aproximación de las variedades hecha a simple vista. El estudio, no ya con lupa, si no con microscopio a 100 aumentos, de los pelos/tricomas de las hojas (haz y envés) tendrá que contradecir la catalogación hecha aquí. Quien más podría haberme ayudado lo hizo "prohibiéndome" que me dedicara a este tema. Él poseía una interesante versión del Atlas Ilustrado de Mme. Camus; pero ya no están ni él ni el libro en el Instituto Botánico de Barcelona. Después he podido acceder al texto, gracias a un préstamo de la escuela agraria de Alcalá de Henares. Tengo el proyecto hace años de revisar los detalles microscópicos de los ejemplares del herbario de Vicioso en el CSIC de Madrid. Debo a Carlos Vicioso el haber dado una muy buena impresión a los científicos del norte de Italia, ya que pensando en él me invitaron durante un año para estudiar las micorrizas de los QUERCUS, en el centro que había dirigido Beniamino Peyronel. Espero poder caracterizar mediante los detalles microscópicos las variedades más corrientes y poder resolver las versiones opuestas de los especialistas.
Doy las gracias al Dr. Jean -Louis Hélardot por facilitarme al menos las láminas del Atlas de A. Camús. También estoy muy agradecido al geólogo Dominique Béziat por contagiarme su interés por los Quercus de la zona de Pau, y por enseñarme a tener un poco de orden en el herbario. Como él dibuja estupendamente, es una lástima que no disponga de más tiempo para ilustrar detalles microsocópicos de los Quercus. Y estoy agradecido al guarda rural Rafael Romero Mohedano, por mantener despierto su interés al menos por los Quercus de Andalucía y de Extremadura y por compartir conmigo tantas informaciones. Finalmente, un amigo suyo, Carlos Vila-Viçosa, de la universidad de Evora y del CIBIO de Porto, me ha pasado imágenes de algunos ejemplares de herbario (Madrid, Coimbra) considerados como el tipo de variedades raras. Así Quercus cerrioides tenía en el ejemplar tipo las hojas mayores que la mayoría de robles en Collserola que la mayoría de botánicos consideran como Q. carriodies. Y el Quercus numantina tipo, para mi, no pasa de ser Quercus pyrenaica con hojas en forma de Q. faginea de hoja muy grande. Por tanto, este estudio mío que expongo a continuación está en revisión permanente y no puede considerarse definitivo. Hay revisiones que tengo hechas en otras versiones, a la espera de acabar de asegurar mis diagnósticos.
FLORA-COLLSEROLA
VISITEU LA PÀGINA
Collserola ofereix rareses botàniques (amenaçades o ja desaparegudes). La Vall de Margenat tenia unes 500 espècies. El gènere Quercus al massís és molt ric.
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INTRODUCCIÓN
AL TEMA
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CONOCIMIENTOS PREVIOS

EL PÚBLICO EN GENERAL
El público de las grandes ciudades creo que apenas sabe distinguir los Robles de las Encinas, aunque la mayoría haya oído hablar de estos árboles como especies distintas. En los pueblos, en cambio, se tiene la capacidad de distinguirlos ya en la práctica. Hablar de variedades dentro de las especies mayores a la gente de ciudad suele conllevar una réplica hostil de “entendido”, mientras que hacerlo a la gente campesina suele desencadenar una curiosidad reflejada en sus ojos chispeantes.

ETIMOLOGÍA Y MITOLOGÍA
Etimológicamente Quercus parece significar “rompe-piedras”. Se reconoce así la dureza de la madera, o quizá también la capacidad de sus hojas de ayudar a romper cálculos de oxalatos en las vías urinarias. De las hojas del japonés Quercus stenophylla, de hojas en forma de cintas muy largas y muy estrechas, se extrae un medicamento para este fin.
Roble, en celta, es “drur”, de donde deriva “druida” (oficiante de la religión celta). De ahí también deriva “True”, “truth”. La verdad, pues, está en los Robles, al menos desde el punto de vista etimológico.
En muchas lenguas se emplea la misma palabra para denominar al Roble que a la puerta. Taliesin (rey celta británico del siglo VI) denominaba al roble como el guardián de la puerta (literal o simbólicamente).
Según la mitología finesa el Roble fue creado por el dios Vainamoinen.
Las bellotas se han podido emplear como alimento religioso y el humo de la madera del Roble como incienso sagrado inspirador. El muérdago crecido encima del roble era el preferido por los druidas en su liturgia. El espíritu acogedor del Roble se afianza además por la numerosa variedad de agallas. Los rituales de curación de las hernias en niños que son pasados desnudos por encima de una rama rajada accidentalemtne de Roble puede que no sean los únicos. Hay otros rituales de curación chamánica que se practican en robledales, más bien en el nivel espiritual.


USOS TRADICIONALES
La corteza de Roble y, en especial, la de Encina se utilizan como astringentes en herboristería, ya sea para tonificar el aparato digestivo, atajar diarreas o hemorragias. Las flores masculinas (amentos) se emplean contra las diarreas infantiles. Las raíces pueden combatir la cída del cabello en uso externo. El carbón vegetal de consumo casero se hacía con leña de Encina. Las ruedas de carros y las flautas de las gaitas se fabricaban con su madera, y las mesas y vigas más resistentes con la de Robles. Con las bellotas se elaboraba una espece de torta y, torrefactas, una especie de café. Las bellotas, habida cuenta de la abundancia relativa de jabalís en Collserola, y la reciente reintroducción de ganado ovino y cabruno, no constituyen actualmente una fuente de alimentación humana a tener en cuenta. En los años de sequía local, que ya van siendo muchos, la fructificación es escasa. En los de lluvias locales abundantes durante el verano y otoño, como el año 2005, sorprende la cantidad de bellotas en Encinas y Robles. Pero no puede extrapolarse una regla exacta de reciprocidad entre la sequía y la falta de fructificación. Robles y encinas son árboles veceros.


LOS EXCURSIONISTAS
Por otro lado, los excursionistas catalanes saben de varias especies de Robles. Conocen a alguien que tiene el libro de F. MASCALANS sobre Els Arbres dels Països Catalans. Y con un sentido del humor socarrón preguntan a un botánico diletante si ya conoce las 4 variedades de Encina: a) la de hoja pequeña, b) la de hoja grande, c) la del corcho y d) la…(?) [La respuesta “acertada” es: “L’Alzina-Graells”, compañía de autocares de Cataluña, donde “Alzina” es el nombre popular de la Encina y un apellido bastante corriente]. Pero sólo una minoría de los excursionistas, aficionados a la botánica, —y ya una mayoría de los botánicos—, conocen o imaginan que conocen las 7 clases de Roble que el antes citado libro ilustra en la página 51: faginea, cerrioides, pubescens, robur, canariensis, pyrenaica, petraea. Imaginan, de todos modos, que la especie predominante en Cataluña es Quercus pubescens (=Q. humilis, “Roure Martinenc”). Quercus cerrioides, para unos, es solamente algo que debe de estar ahí por algún sitio, mientras que para otros, especialmente los botánicos “progres”, sería la especie dominente entre los Robles en el macizo de Collserola. Ahí, muchos reconocen que debe haber, además, otros Robles: Q. canariensis, Q. pubescens y Q. faginea, al menos.

LOS ESPECIALISTAS
Unos botánicos temen este género por su complejidad y suaves soluciones de continuidad. Otros se ríen cínica y ostentosamente de las determinaciones de los especialistas de buena voluntad que de lustro en lustro les visitan para “arrojarles” luz. El género Quercus ha sido la manzana de la discordia entre los botánicos, más afamados como sus especialistas (CAMUS, FRITZE, SCHWARZ, VICIOSO). Resulta chocante la ausencia de acuerdo alguno en las revisiones de ejemplares “difíciles” del herbario del Instituto Botánico de Barcelona (BC). En las etiquetas de revisión no se reprimen, además, a veces, vitriólicas críticas escritas a pie de etiqueta contra los autores de las determinaciones anteriores.
Otro modo de emprender el estudio de los Quercus parece haber sido el del paciente FRANCESC MASCLANAS, quien, con su compañero BATALLA, no rehuía el estudio de los ejemplares in situ. La mayoría de los botánicos modernos, a los que humorísticamente tildo de toreros sólo en la fantasía, no se atreven a hacerlo. Para mi son particularmente odiosas frases como: “Tal variedad en Cataluña no existe”. “Aquí, todo es Quercus cerrioides” “Aquí todo es Quercus humilis”. Esas manifestaciones, habiendo sido hechas sin mirar siquiera de cerca una hoja de los árboles que configuran el paisaje de un gran bosque, por ejemplo, de Quercus petraea, que se dice que no puede existir en Cataluña como tal. ¡Y existe: en la solana de Montgrony y al Sur de la Collada de Toses!
Otra vía, positiva para mí, la abrió el hermano MALAGARRIGA, cuyos parcos consejos valían un Potosí: “No se fije en los retoños, olvídelos. Vaya a ver los árboles, no las muestras de herbario. A finales de abril, cuando están en flor, es la mejor época, o a principios y hasta mediados de mayo. Entonces verá bien los amentos masculinos. No cuente los cromosomas, es inútil, todos tienen el mismo número”. Recuerdo la ilusión exultante que él emanaba al volver de una excursión por la zona de Santa Creu d’Olorda, en la que pudo comprobar que sus teorías, esbozadas antes de su marcha a Brasil, se confirmaban plenamente.
No he tenido la suerte de haber conocido ni a FRÈRE SENNEN ni a otros botánicos ilustres como SCHWARZ, FRIES, HUGUET DEL VILLAR, VICIOSO, o demás especialistas en este género. Pero mi interés por ello arrancó gracias a mi amigo alemán Axel Alexander Constantin Schilling von Canstatt Stinger. Cuando teníamos 15 años, al mencionarle mi interés por la botánica, manifestó que un profesor suyo, creo que FRIES, había descubierto tres nuevas especies de Robles en el Tibidabo.
En los tiempos actuales, a caballo del siglo XX y XXI hay una desidia especial entre las “autoridades” botánicas actuales respecto a este género “tan poco importante”, a pesar de su papel dominante en lo que sería la vegetación clímax de las regiones mediterránea y atlántica submediterránea. Una excepción es LLORENÇ SÁEZ, quien sí hizo una sinopsis simplificada del género en Cataluña, creo que inédita, siguiendo en especial a AMARAL FRANCO (autor del texto de Flora Ibérica, para este género).





RECOMENDACIONES PARA LA INVESTIGACIÓN

En el subgénero Lepidobalanus, rescpeto a la variabilidad de las hojas, sería necesario ver los árboles en plena estación (verano) para hacerse una idea de cómo son las hojas típicas. Luego vienen las sorpresas, pues, de un año a otro, o de una estación a otra, un mismo ejemplar puede cambiar radicalmente el aspecto de sus hojas. Al principio de la primavera, las primeras hojas que salen suelen ser mucho más diferenciadas que las del verano. Y las del otoño son aún menos diferenciadas que las remanentes en invierno. De manera que, al final del otoño, todos los Robles tienen hojas mucho más parecidas entre sí que en primavera. En los años de sequía (2006) el parecido es mayor que en años lluviosos.
En contadas ocasiones puede apreciarse un fenómeno muy raro de mimetismo: cerca del Pi d’En Xandri, en la umbría de la torre de telecomunicaciones Norman Foster. Ahí, cuando una rama de Roble (Q. humilis, Q. petraea. Q. calvescens) toca a una de Encina (Quercus ilex sensu stricto), de forma permanente, aquélla muta. Las hojas del Roble se vuelven muy finas; y a la vez grandes como, las del Laurel e incluso mayores que ellas; y algunas veces con algún diente esporádico. También ocurre algo parecido, y aún más raro, en algunas Encinas que al acercarse a ramas de Robles, mutan sus hojas hacia tamaño mayor y color más aterciopelado. Por ejemplo, puede verse esto en el bosquete al S del Pi d’En Xandri. Y entre los Robles, cuando uno de hojas medianas roza a otro Roble de hojas mayores, desarrolla hojas también grandes en esa zona de contacto entre las ramas. Esto último ocurre en la zona media-alta de la finca del Marqués de Sentmenat, por ejemplo.

Hojas geminadas sólo he visto una en lo que creo se trata de Quercus huguetiana (parecido al petraeae pero sin nervios sinusales y con aires de Q. canariensis var. mirbeckii. La vi en la umbría de l’Espinagosa. El fenómeno es más corriente, según RAFAEL ROMERO MOHEDADNO, en Quercus robur en el sur de Inglaterra, por ejemplo.

En cuanto a la caducidad de las hojas, sería conveniente esperar hasta febrero para dilucidar qué ejemplares mantienen la hoja en invierno. A mediados de marzo ya vuelven a salir las nuevas hojas, excepto en la sección Gallifera, que es la que las ha aguantado más en invierno, y donde la nueva folicación se retrasa hasta primeros de abril. La dificultad o problema, pues, radica en saber recordar los distintos aspectos de las distintas partes de un ejemplar en concreto (en medio de cientos de otros similares) en diferentes épocas del año.. Algunos podrían opinar que sólo los Quejigos conservan la hoja verde en invierno. Pero aparte Quercus canariensis, hay otros Robles de la sección Gallifera (faginea, numantina, subpyrenaica, desmotricha, fontquerii, viverii) que pueden conservar hojas perennes en las ramas que crecieron en verano, como también los de la sección Dascia (pubescens, cerrioides, lanuginosa, pyrenaica, montserratii). Lo que resultaría muy anómalo sería esta característica en la sección Roburoides. Lo de conservar hojas secas en las ramas parece más propio de la sección Gallifera. La sección Robur, esa sí, cumple a rajatabla lo de la caducidad de las hojas.

Quizá sorprenda la graduación suave que existe entre pelos fasciculados y pelos estrellados. Unos se mantienen independientes o sin soldar en la base (los típicos fasciculados), otros se sueldan sólo ligeramente, manteniéndose juntos o no después de ser arrancados, otros se mantienen soldados por la base formando una columna más o menos alta de concrececnia. En cambio, los estrellados tienen una base más ancha que alta. Los diminutos discos de cera y los pelos glandulares más o menos estipitados o sentados no presentan mucha dificultad de discernimiento. Los estomas casi sólo son diferenciadores en Quercus fontquerii, pues los tiene grandes, agudos en los extremos y visiblemente estriados. Los pelos simples tampoco. Los ramificados o los fasciculados cuando están muy enmarañados no dejan ver bien su base.

La floración de los Quercus en Collserola es muy escalonada. Empiezan los Quercus del grupo canariensis (y Q. cerrioides), a finales de abril. Y no es hasta finales de mayo que florecen las Encinas, o hasta primeros de junio cuando empiezan los Quercus del grupo elisae, que casi nunca llegan a la plena floración. A mediados de mayo, los Alcornoques están cargados de amentos rojizos como el fuego Merecen, esos amentos, la denominación popular de “candelas”. Según EMILIO BLANCO CASTRO, un dicho sobre la floración de las Encinas corrobora esto, en el centro de la península hispánica y, además, hace un pronóstico: “Encina con mucho moco, de montanera, poco”. Es decir, las Encinas muy cargadas de flores masculinas fructifiacrán escasamente. Personalmente, no puedo dar fe exacta de esta teoría.Lo que sí que ocurre es que hay una segunda floración en octubre, si el final de verano ha sido lluvioso.

En cuanto a la fructificación. Octubre y noviembre son los meses clave para ver las bellotas. En años de sequía suelen ser muy escasas. Por el contrario, en años realmente lluvisoso a partir de la mitad del verano, como el 2005, la cosecha suele ser abundante, excepto en las especies reacias a fructificar, como Q. elisae. De todos modos hay excepciones y no se puede sacar un aregla fija que relacione el clima anual con la fructificación.

Respecto a utilidades técnicas, en todo caso es casi imprescindible disponer de una lupa de 30, o mejor de 60 aumentos, para poder observar con nitidez las características microscópìcas (pelos, cera) de la epidermis. También, si alguien quiere empezar con buen pie, sería muy útil disponer de GPS para localizar con exactitud los ejemplares, o al menos tomar buena nota gráfica de su ubicación para reconocerla después en el SIGPAC. Es una lástima que haya tantísimas dificulatdes para consultar la bibliografía especializada en Quercus, en su mayor parte de los años 1950s. Esperemos que pronto sea de acceso público la obra de CAMUS, por ejemplo, incuido erl atlas gráfico.

Psicológicamente, es fácil que cunda el desánimo a menos que se siga en la senda del cinismo general. Se ven ejemplares de una misma supuesta especie muy distintos entre sí. Por otro lado, ejemplares de supuestas especies distintas aparecen prácticamente iguales. Las descripciones originales no coinciden con las fenotípicas de lo que se supone que la mayoría cataloga como una determinada especie. Estas dificultades para afrontar el problema de la determinación minuciosa de las especies siguen siendo un reto para el obstinado aficionado. En cambio, los botánicos profesionales siguen dedicándose al escapismo, salvo las excpeciones que pueda haber y que yo no conozco todavía.



CARACTERÍSTICAS GENERALES
DEL TERRENO

El macizo de Collserola, de unas 10.000 Ha, abarca el área montañosa al NO de Barcelona comprendida entre los ríos Llobregat y Besós, hasta la cubeta del Vallès (Sant Cugat) Occidental. Fue declarado (octubre de 1987), en su mayor parte (70%), zona de parque metropolitano. Los límites exactos del macizo son discutibles, pero, a grosso modo, circundan un triángulo formado por los vértices SO (Sant Pere Màrtir), NE (Turó d’En Sagarra), y NO (Puig Madrona). La zona más controvertida sería la comprendida entre el Puig Madrona y Sant Cugat del Vallès. El límite del macizo podría ahí cernerse sobre el Torrent de Can Llobet, o bien, con mayor generosidad, podría correrse hasta el Torrent dels Alous. Otro modo más práctico de delimitar esta zona sería seguir la vía del ferrocarril (FFGG) desde la autopista AP-7, en las inmediaciones de Rubí, hasta el monasterio y la Riera de Sant Cugat.



DEL GÉNERO QUERCUS en el terreno

En el macizo, el género Quercus aparece como un galimatías casi inextricable, pues son más de 240 los taxones (incluyendo variedades) que presenta. Sin embrago, se puede simplificar y dejar aparte los numerosos híbridos. Entonces, quedarían unas 29 especies principales autóctonas y 9 cultivadas. Y aún simplificando más, las especies más frecuentes entre las autóctonas puede creerse que son (por orden alfabético, y en negrita las más abundantes): Quercus calvescens, canariensis, coccifera, costae, desmotricha, elisae, faginea, huguetiana, ilex, petraea, pubescens, suber , viverii. Es decir, son sólo 8 las especies principales más frecuentes. Y todos los táxones autóctonos pueden agruparse en 8 grupos: coccifera, suber, ilex, faginea, pubescens, pyrenaica, canariensis, petrae.
Existe una remota posibilidad de que los antiguos habitantes del macizo se dedicaran a sembrar en el bosque bellotas de árboles procedentes de regiones alejadas traídas ya por sus visitantes, ya por ellos mismos. Pero, de la única zona de la que he tenido noticia de una implantación así es de la finca del marqués de Sentmenat. El mismo señor marqués requería de diversas zonas de España las bellotas para sembrar, y micorrizó algunas plántulas para después cosechar trufas, al estilo occitano.

Hay 8 zonas en las que la flora es mucho más rica en diversas Encinas y Robles:

1: finca del marqués de Sentmenat y ladera superior, en Sarrià.
2: alrededores de la Torre Negra y valle de Sant Medir, en Sant Cugat.
3: umbría de la cumbre del Tibidabo, desde Vil•la Joana hasta Vista-Rica.
4: Turons de Can Pascol, incluído el Turó de Llevallol.
5: valle de Can Catà, hasta Can Ferrer (y Can Masdéu).
6: finca de Can Costa, en Cerdanyola.
7: valle de la Riera de La Salut, en Sant Feliu.
8: loma situada a media altura y a medio camino entre Can Gelabert (de Sant Just) i La Salut (de Sant Feliu).

Lejos de las simplificaciones de los cartógrafos, en Collserola se puede decir que cada Roble es un mundo aparte. Sería muy inexacto suponer que una docena de Robles en hilera, por ejemplo, deban pertenecer ahí a la misma especie o variedad. La variabilidad de las Encinas es casi más difícil de estudiar que la de los Robles, al menos cuando no se está acostumbrado a ello.
Algunos expertos, y entre ellos EMILIO BLANCO CASTRO, afirman que Cataluña parece ser el centro de dispersión del género Quercus en Europa. No tengo la autoridad suficiente para corroborar esto, pero sí que puedo manifestar que no he visto ninguna otra área con tanta diversidad, en Cataluña, por lo que se refiere a variedad en el género Quercus. Creo que ha valido la pena empezar por ésta. Algo por debajo estarían áreas como la zona al S de Montgrony o las faldas del Montegre, por ejemplo.

ALARMA POR PELIGRO DE EXTINCIÓN
De los robledales, algunos botánicos deploran el hecho de que los mejores ejemplares hayan sido talados para madera y no haya podido haber una selección natural positiva. De entre los ejemplares declarados de interés local, el Roble de Can Gelabert (Sant Just Desvern) pasó a mejor vida hacia 1992. Fue eliminado estando ya muy viejo. Aunque era bajito, su tronco tenía 10 m de perímetro. Seguramente se trataba de Quercus petraea s.l.. y debía contar casi con mil años de vida. Los ejemplares monumentales de Mas Guimabu, de Can Pascol y la Tamarita (Avenida Tibidabo) han sido catalogados oficialmente como Quercus humilis, pero creo que deberían adscribirse como mínimo a Quercus calvescens (en el último caso) o bien a Q. petraea. El magnífico ejemplar de Quercus fontquerii, del Parc de la Font del Racó (Avenida del Tibidabo), declarado también de interés local, ha sido etiquetado in situ por las autoridades del ayuntamiento de la ciudad condal como Q. robur (2003) y después (2006) como Quercus cerrioides. Otro disgusto me lo llevé al comprobar que habían arrasado cerca de Can Borrell un ejemplar pequeño (3 m altura, 10 cm de tronco) de un Roble que pensaba describir como especie nueva y que de momento (marzo-2006) adscribo a Quercus santiverii. Ya EULÀLIA VELASCO, había reparado en lo extraño de este ejemplar, hacia 1976, pero J.VIGO despreció con sarcasmo una tal novedad, ya que el género seguía siendo una selva de la que sólo se retornaba, al parecer, en compañía de la locura. Yo encuentraría algo exagerado presumir de conocer todos y cada uno de los Robles catalanes como para decir que no existe nada nuevo. Por otro lado, me disgusté al comprobar que había desaparecido de raíz el ejemplar que tanto había protegido BARTOMEU JORDÀ CARRERAS. Estaba situado al lado del vial de ascenso a la cumbre del Tibidabo desde el S. Creo que era un ejemplar paradigmático de Quercus calvescens. Y creo que acabó como mesa de comedor de algún alto funcionario.
La terrible “seca” que afecta a algunos Robles y también a algunas Encinas, sin poder remediarlo, es objeto de calmados comentarios quejumbrosos por parte de algunos botánicos. El hongo Diplodia quercina parece ser el principal responsable, aunque precisa primero de los artrópodos homópteros (Chermoccocus vermilio, Ch. robur, Diaspedidae) para que excaven galerías en la madera. Los ácaros y las larvas de lepitdópteros no parecen ser protagonistas tan principales. Si fuera posible regar copiosamente esos árboles, al menos una vez durante el periodo más seco del verano, creo que lo agradecerían mucho. Al menos, antes no venga otra glaciación. El tratamineto con fungicidas sitémicos sería otra solución menos “natural”. Un efecto secundario de la sequía es la escasez de fructificación. En años muy secos, como el caluroso 2003, es muy difícil cosechar bellotas de ejemplares menores e incluso de los monumentales.
La tradición de plantar Encinas y Robles cerca de las casas cuando éstas se construyen, por descontado que no puede tener vigor en la densa ciudad, pero tiene su continuidad en las avenidas y plazas de la periferia de las ciudades, o a veces de su mismo centro (plaza Catalunya).


LAS AGALLAS

—Andricus conglomeratus (FMS). Forma deformidades en maza en las puntas de los tallos de rebrotes de Quercus costae.
—Andricus quercuscalicis (zona unmbría de Santa Creu d’Olordre). Forma estrella irregular, coriácea, de color bermellón brillante y viscoso en las inflorescencias de algunos Lepidobalanus.
—Andricus quercusramuli (Quercus costae) (FMS), Forma esferas lanosas de 1,5 cm de color blanco o algo teñidas de rosa, en las ramas.
—Neuroteris quercusbaccarum. Es la agalla en forma de canica marrón más abundante y típica. Dispersa en el macizo, sobre Lepidobalanus.
—Neuroterua baccarum (Quercus coccifera) (Bellesguard). Forma bolitas rojas brillantes y lsias, alargadas, en las ramitas.


EL FENÓMENO DE LA HIBRIDACIÓN
La hibridación produce a veces ejemplares con ramas dispares, que recuerdan, según la zona de la copa, a uno u otro progenitor. Otras veces produce ejemplares homogéneos con características exactamente intermedias entre ambos progenitores. En un tercer caso, produce copas que en la primavera tienen sus hojas como la des un progenitor y en el otoño como las de el otor. Y, en otras ocasiones, la hibridación da lugar a la aparición de nuevos caracteres. Supongo que debe de predominar la madre sobre el padre, como ocurre en las Orquídeas (según comunicación verbal de JUAN CARLOS ANTRÁS BOSSE, 2005).
Por ejemplo, Quercus calvescens, en Collserola, aparece entre sus progenitores Quercus humilis y Quercus petraea formando parcas masas forestales. Pero, fuera de Collserola, en Tavèrnoles (Osona), abunda muy poco, en medio de poblaciones muy homogéneas y dominantes de Quercus petraea y Quercus humilis. Y allí no hay más, en general, que estas dos especies, su híbrido, y algún Quercus viverii disperso. Para mí, híbridos como Quercus viverii deberían tratarse como especies autóctonas (de origen hibridógeno) cuya área de distribución creo que dará sopresas.Creo que debe ser considerado como especie independiente, dada la ausencia de los progenitores en sus proximidades en la gran mayoría de los casos (si aceptamos, enm el caso de Q. viverii como progenitores a Q. petraea, Q. robur y Q. canariensis var. mirbeckii). Una cuestión por resolver acerca de la heterogeneidad de los híbridos es la influencia del sexo de cada uno de los progenitores. Es decir, poder comprobar si la influencia de la especie polinizadores es menor que la del pie que produce la bellota. Por datos de cruze de especies en Orquídeas, apuesto por esta teoría: la madre se nota más que el padre en los hijos. (Al menos en los hijos hermafroditas).
Algunos opinan que el género se compone de un pool genético continuo separable sólo por cifras de %. Otra manera de representarlo sería un polígono con tantos vértices como especies principales, y considerar toda el área interna como campo de hibridación posible. En especies con acusado polimorfismo, como por ejemplo la que ahora llamamos Quercus humilis, pueden haber intervenido muchos táxones. En este caso: Quercus congesta, Q. cerrioides, Q. dalechampii (=kanitziana), Q. hartwissiana, Q. petraea, Q. pyrenaica, Q, virgiliana.... La variabilidad de Quercus canariensis se revisa aquí más adelante. En general, para todas las especies, aceptando el criterio sintetista, el polimorfismo rayaría lo indecible. Siguiendo el criterio analítico, los modelos definidos se repiten de modo homogéneo. Las hipótesis aceptadas (sintetistas) no conseguirían explicar, sin embargo, más de un 10% de la realidad.




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LISTA DE ESPECIES

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NOTA:
Los números corresponden al fichero original / y a la tabla o composición de hojas fotografiada (con red de 2 cm de lado).
Por ejemplo, 053/08 significa que es la muestra 053, y que está retratada en la tabla 08.
Cuando van precedidos de PP, por ejemplo, PP001: significa diapositiva 001 de la presentación de Power Point.
FMS significa: “en la finca del marqués de Sentmenat (Sarriá)”.
Entre [ ]: los táxones alóctonos (en las tablas que encabezan cada especie mayor.
Con *: los táxones descritos aquí como nuevos.

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Quercus coccifera
—forma coccifera
—forma angustifolia
—forma subintegrifolia
—x ilex ssp. ilex = auzendii
—x ilex ssp. ballota = rouxii

Empezando por la Coscoja (Quercus coccifera), las cosas no están muy claras. Uno se imagina que los híbridos descritos con Quercus ilex y Quercus ballota son fantasías del pasado. Eso, antes de topar con sus ejemplares vivos reales. No son nada frecuentes. Están pegados a los progenitores. Ambos híbridos (coccifera x ilex = auzendii // coccifera x ballota = rouxii) tienen hojas de tamaño intermedio entre las de ambos progenitores. Algún ejemplar de Quercus auzendii tiene nervios espaciados, debido a que “la madre” era Q. ilex. En la FMS, por ejemplo, 053 se originó de una madre Quercus ilex ssp. ilex var. ambigua. Quercus rouxii tiene nervios muy juntos, debido a que “la madre” era Q. coccifera encima la pista 020/02 entre el Ideal Pavillon y la casita de los bomberos. El carácter híbrido de los ejemplares, además de por la proximidad de ambos progenitores, se nota por fallar la concomitancia típica de cada especie respecto al carácter de las hojas y de la cúpula de las bellotas. Recuérdese que Q. ilex tiene hojas hirsutas por el envés y brácteas del invólucro de la bellota, imbricadas, lisas, pubescentes. En cambio, Q. coccifera tiene hojas totalmente imberbes por el envés y brácteas del invólucro patentes o revolutas, punzantes, glabras. Que yo sepa, el único ejemplar arbóreo en Collserola de auzendii (de hojas lustrosas y casi lampiñas), se ubica en la ladera levantina del Turó de Magarola, justo al lado inferior de la pista al empezar la bajada después del repechón y al N del collado de encrucijada de caminos. Tiene unos 3,5 m de altura, y 4 troncos muy rectos con corteza lisa de color gris oscuro algo verdoso, de unos 10 cm de grosor. Las hojas son con limbo de unos 3 cm, muy onduladas, y bastante espinosas, de color verde mediano. Por la zona del Forat del Vent hay otos ejemplares disperos, mucho menores. También se halla Quercus auzendii en la zona baja se del Puig Madrona: 213/32, encima de Can Caralleu 074/06, al empezar el atajo a la Inmaculada; y al SE del mirador del collet de l’Espinagosa, justo debajo de la pista que circunda el Turó d’En Cors 081/09. En realidad, sin ver los progenitores junto a los ejemplares a determinar, se hace difícil asegurar si se trata de un híbrido o de otro. Quercus rouxii, de hojas lanosas por el envés, de contorno oval aserrado, puede hallarse cerca del Ideal Pavillon, encima del margen superior de la carreterita que desciende hacia el NE: 020/02.
Por otro lado, la variabilidad de la especie pura coccifera es muy grande. Los ejemplares más diferenciados de la especie tienen hoja pequeña (1,5 cm) muy espinosa, elíptica, estrecha y ondulada, de color verde brillante muy claro, que corresponden a la forma angustifolia. Se hallan en algunos puntos de las laderas más soleadas (Bellesguard 019/02, Sant Cerbià, Can Catà, FMS 034/02). La mayoría, sin embargo, la tienen más lisa y grande (>3 cm), menos espinosa y muy oscura. Deben corresponder siempre a la forma coccifera 017/02, 018/02, aunque haya variaciones según la zona en el brillo y color del limbo. En los sitios sombríos el limbo es más oscuro y azulado, mientras que en los soleados y pedregosos es más claro o amarillento. En la Font Groga, un ejemplar tiene algunas hojas con aspecto de las del Haya, sin ningún pincho. Debe corresponder a la forma subintegrifolia 161/18. Es posible que en algún lugar umbroso, como el fondo de valle de Sant Medir, esta variedad alcance tamaño arbóreo.
La forma típica de la especie es la que predomina, al menos en un 99% de los casos. La garriga es la formación arbustiva compacta que recubre, en general, lomas y pendientes rocosas con Quercus coccifera y (a veces): Bupleurum fruticosum Calicotome spinosa Cistus monspeliensis Cistus salviifolius, Erica arborea, Lavandula stoechas, Pistacia lentiscus, Smilax aspera. Esta garriga puede alternar con un prado xerófito calcífilo en los enclaves culminales calcáreos, como por ejemplo, el de Santa Creu d’Olorde y colinas vecinas, con: Bonjeania hirsuta, Globularia alypum, Phlomis lychnitis, Rosmarinus officinalis, Thymus vulgaris, Thymelaea tinctoria, Hornungia petrae. O bien, incorporar especies típicamente silicícolas como Calluna vulgaris y Cistus ladaniferus en afloramientos pobres en cal, como en los alrededores del pantano de Can Borrell. En las formaciones compactas uniespecíficas es donde se aprecia más el efecto de apantallamiento contra el viento y seguramente, también, contra la erosión por la lluvia. En un día frío de fuerte vendaval, si uno puede llegar a mantenerse tendido sobre el suelo justo dentro de las matas, se encuentra muy protegido en un ambiente que puede llegar a ser incluso cálido.

Quercus ilex
—ssp. ballota
— var. ballota
— var. rotundifolia
— [var. parvifolia= oleoides]
—ssp. ilex
—var. ilex
—var. vulgaris
—var. ovifolia
—var. oleifolia
—var. laurifolia
—var. lanceolata
—var. oblongifolia
—subvar. ambigua
—subvar. benjamina*
—subvar. crispata
—subvar. oblongifolia
—subvar. revoluta
—var. gracilis
— f. serrulata*
—var. calycina
—var marcetii
—var. morisiformis*
—var. medinensis*

Siguiendo por las Encinas (Quercus ilex), la variabilidad real es mucho mayor de lo que se recoge en las floras. Normalmente, se acepta solamente la existencia de dos subespecies: ilex y ballota (=rotundifolia). RÍOS CALVET, por ejemplo, niega en su tesis la existencia en Collserola de la segunda.
Al cultivar las bellotas de ambas subespecies (ilex, ballota), uno se da cuenta de que las raíces de la primera (ilex) tienen ramificaciones abundantes, mientras que en la segunda (ballota) la tendencia a ramificarse es casi nula. Debe tratarse de una adaptación en búsqueda del agua profunda que escasea más en el ámbito de Quercus ballota.
En el collado al Nortde de Can Llagat (Cerdanyola), a primeros de mayo puede observarse la diferencia entre las copas de una subespecie y otra. Q. rotundifolia tiene la parte de copa nueva gris-blanquecino, mientras que Q. ilex tiene esas partes nuevas de color verde oscuro amarillenta.

Yo diría que la subespecie ballota escasea, pero, al menos, creo haber visto más de 20 ejemplares dispersos, que deberían adscribirse a esta subespecie. FRANCESC MASCLANS opinaba (comunicación personal) que parecía existir en Collserola. Como contrapunto, por ejemplo, vale la pena recordar que también he visto algunos ejemplares similares en la cima de Burriac (Argentona, Serra de Marina). Ahí, y aquí, hay lo que parece ser ambas variedades: var. ballota y var. rotundifolia. La primera de hojas enteras, la segunda de hojas espinosas. Ambas coinciden por sus hojas coriáceas o gruesas, poco flexibles.
Algunos ejemplares de unos 8 m de alto tienen en Sant Medir hoja mediana (6 x 4 cm) plana, orbicular, casi entera, con borde ligeramente asserrado y ápice mucronado, con el envés verde oscuro, como el haz, sin pelos no estrellados. Por las claves llegaríamos a Quercus coccifera var. subintegrifolia, pero, a pesar de que la pilosidad aplicada estrellada escasea en el envés de sus hojas adultas, debe tratarse de Encinas (Q. ilex ssp. ballota var. grandifolia o a alguna forma que podríamos aventurarnos a bautizar como f. planifolia*). Aunque podría tratarse simplemente de un paidomorfismo, tan común en los rebrotes jóvenes de Quercus ilex ssp. ilex. var. ambigua Obien de un híbrido entre ambois táxones. Hay algún otro ejemplar así en Can Llevallol o cerca de la Flor de Maig o en la parte inferior de la FMS. Sin las flores y sin las bellotas, el diagnóstico exacto es muy difícil.
El pecíolo de la hoja de Quercus ilex ssp. ballota es corto (< 6 mm), las piezas calicinales son bastante anchas en su tercio superior (obovales), las hojas son elíptico-suborbiculares (no más de 1,5 veces más largas que anchas, en general), tomentoso-céreas arriba, con 5 pares de nervios secundarios más destacados (sin contar los menores incompletos). El único carácter algo dudoso aquí es el de las piezas calicinales, que en lugar de ser glabras son algo peludas en su periferie. La copa es gris, especialmente en épocas lluviosas, estando las ramas poco entrelazadas. La var. ballota se halla, por ejemplo, en la zona de Bellesguard y del Turó d’En Cors (W). Puede presentar una segunda floración en octubre.

La var. rotundifolia se caracteriza por sus hojas suborbiculares espinosas. Se halla en la Salut (del Puig Madrona) y en la loma de Vilana.
[Pero, como no hay nada definitivo ni totalmente certero, podría ser que ambas variedades aquí fueran variaciones estacionales de una misma variedad: la que se describió como Quercus ilex ssp. ilex var. lanceolata.]

La var. parvifolia (=oleoides) se halla cultivada en las inmediaciones de Santa Creu de l’Ordre, siendo típica de la zona de Extremadura. Se caracteriza por hojas lanceoladas, enteras, de 2-3 x 0,7 cm, con una pubescencia blanco-amarillenta.
Aparte, en la zona sub-culminal y en algunas umbrías de la vertiente SE, en la Floresta, cerca del lago del Hospital General de Catalunya y en el Puig Madrona, hay Encinas con ramas jóvenes o bajas típicas de la ssp. ballota var. rotundifolia, orbiculares, espinescentes, y con ramas altas o adultas casi características de la ssp. ilex var. ilex, oblongo-lanceoladas, enteras, largamente pecioladas. Debe de tratarse pues de un híbrido entre ambas subespecies (ilex x ballota).

Ya dentro de la subespecie ilex hay grandes variaciones. Unas hojas son alargadas y enteras, otras son oblongas y espinosas, pudiendo ser su tamaño, según los ejemplares, de varios tipos, muy pequeño (2 cm), mediano (4 cm) o grande (6 cm). En principio, los nervios secundarios de la hoja son 7 pares o más (sin contar los incompletos menores) y las piezas calicinales son hirsutas.
Puede afirmarse tranquilamente que la var. ilex y la var. vulgaris son abundantes en Collserola, al menos en la zonas media y alta. La primera, var. ilex, se caracteriza por las hojas, de color verde muy oscuro por el haz, alargadas cuneadas en la base, dentado-espinosas a veces, enteras otras, y por las estípulas densamente hirsutas. Mientras que la segunda, var. vulgaris, se caracteriza por sus hojas de color verde medio brillante, oblongo-ovales, con dientes casi esfumados, y por sus estípulas poco hirsutas.

De Quercus ilex ssp ilex se han citado expresamente de Collserola (Tibidabo) las tres variedades siguientes: ambigua, crispata, ovifolia. Pero hay otras.

La var. ovifolia se caracteriza por las hojas subelípticas-aovadas-obtusas, truncadas, enteras, de 3 x 2 cm, con matices plateados intensos en todas las ramas. Se halla, por ejemplo, en las inmediaciones de Cal Totxo, cerca de la cima del Tibidabo, y en la finca del Marqués de Sentmenat.

Las variedades ambigua y crispata quedan englobadas en la variedad oblongifolia que se cometa más adelante.

Es notable en Collerola la presencia de la var. oleifolia, con hojas que recuerdan mucho a las de la Olea, de 4 x 1,5 cm, muy enteras, elíptico-oblongas, grises oscuras arriba, plateadas abajo. Aunque se cita normalmente sólo de Huesca y Soria, creo en su presencia aquí en la cima del Puig Madrona, en la Rierada, en la base meridional del Puig de la Guàrdia, e incluso en Sant Cerbià. (También la vi en Burriac) y en el mismo vertiente levantino de la cima del Tibidabo.

La var. laurifolia está presente de forma más escasa, al lado del camino del fondo de valle del Pi d’En Xandri, unos 50 m más arriba de este árbol monumental; en la zona de Can Caralleu, por encima de la carretera de las aguas; y en las lindes de las casas del barrio de la Mina, al N de Vista-Rica. Las hojas, de 6 x 2 cm, recuerdan muchísimo a las de Laurus nobilis. Están ligerísimamente dentadas-festoneadas en el borde y son sumamente planas, sin margen revoluto.

La var. lanceolata, citada de Montserrat, por ejemplo, está presente en la zona de Valldoreix, y también en la de Cal Totxo o de Cal Borni (cima de la pista). Se caracteriza por sus hojas recias, oval-lanceoladas, subagudas en el ápice, redondeadas en la base, enteras o irregularmente y ligeramente dentado-espinosas, de 4 x 2 cm, aproximadamente.

La var. oblongifolia, citada de Montserrat, se caracteriza por sus hojas oblongas, atenuadas en el ápice y en la base (o redondeadas ahí), casi enteras o poco dentadas. La subvariedad típica está representada por algunos ejemplares de la parte media de la finca del Marqués de Sentmenat, en la zona entre Cal Borni y la Font del Bacallà y en el Puig de la Guàrdia. Yo disía que se caracteriza también por una cierta ondulación de los márgenes. De hecho es la más abundante en el macizo.
En la subvar. ambigua, las hojas denticuladas de los ápices de las ramas tienen de 5 x 2 cm, con su ápice algo dilatado, mientras que algo más abajo (5-20 cm) de este grupo aparecen otras enteras mucho menores, de 3 x 1 cm, elíptico-lanceoladas no dentadas o apenas dentadas. En todo caso, siempre es frecuente la mezcla en una misma rama de hojas enteras con hojas denticuladas-aserradas. Pueden encontrarse bastantes ejemplares en la ladera SE dels Turons de Can Pascol y muchísimos en la finca del Marqués de Sentmenat, Parc de l’Oreneta y en las franjas medias del macizo, hasta el puente occidental del Puig Pedrós de l’Obach.
Por otro lado, en las laderas meridionales de la zona sub-culminal (Tibidabo, Turons de Can Pascol) hay ejemplares de Quercus ilex ssp. ilex var. oblongifolia subvar. crispata. Las hojas basales son elípticas y las apicales lanceoladas subagudas en el ápice, siendo todas dentadas y encrespadas, con matices plateados.
La subvar. revoluta, típica del Maresme, se caracteriza por sus hojas oblongo-oval-elípticas, subacuminadas en el ápice, truncadas en la base, casi enteras o aserradas, y muy marcadamente sinuadas o onduladas, de 3,5 x 2 cm, con matices grises. Puede hallarse en la vertiente SE del Puig Madrona, al NE de Els Turons de Can Pascol, junto a la var. gracilis.
Otra subvariedad nueva sería la subvar. benjamina* Sus hojas, de 5 x 2 cm recuerdan a las del Ficus benjamina. Son redondeadas en la base pero muy agudas-acuminadas en el ápice. El color del haz es verde oscuro brillante. Todas las hojas tienden a una posición péndula. A veces tiene el limbo muy plano y a veces bastante ondulado. Se halla en la Rierada, cerca de Molins de Rei y de Can Planas; y cerca de la Flor de Maig, en los alrededores de la font de Sant Pau, así como (según el DR. HÉLARDOT, cerca del Mas d’En Bosc). También cuenta con un ejemplar en la loma entre la Font d’En Sert y el valle principal de Gausach. Prefiere suelos profundos y ambiente sombrío y húmedo.

La var. gracilis se caracteriza por sus hojas planas o sólo ligeramente onduladas, oblongo-lanceoladas, acuminadas-agudas en el ápice, cuneadas en la base, con algunos dientes en los bordes de la mitad apical, y por ser, de 3 x 1,2 cm. También tienen matices grises, y ramos jóvenes grisáceo-tomentosos. Creo que puede abundar en algunas zonas soleadas de media altura, como en el valle de Sant Just. Cabría añadir una forma de nuevo cuño, como la f. serrulata*. Sus hojas recuerdan a las de Phyllirea media, oblongo-lanceoladas, verdes oscuras. El limbo tiene 5 (3,5) x 2,4 (1) cm y el pecíolo casi 1 cm. La hoja está sólo muy ligeramente abarquillada. La forma del limbo es aguda, oblongo-lanceolada con dientes espinulosos cortos, regularmente distribuidos por casi todo el borde (excepto en la base, donde escasean más). Se puede hallar en la finca del Marqués de Sentmenat y en la vertiente E de los Turons de Can Pascol

La var. calycina, citada de Valencia, se caracteriza por sus hojas aovado-elíptico-lanceoladas muy coriáceas, casi enteras, de 4 x 2 cm, grises arriba en su juventud, siempre tomentosas abajo. Se halla en la zona sub-culminal, en los alrededores de Cal Totxo y en la cima de Els Turons de Can Pascol; o bien, esporádicamente, en la FMS, situada entre el desierto de Sarriá y Can Caralleu; y también en el valle de Cal Llosses (Cerdanyola).

Más difícil de englobar en el grupo de Encinas autóctonas resultan los ejemplares de hoja muy entera grande, oblongas, agudas atenuadas en el ápice (9 cm x 2.5 cm). Se hallan encima de Can Caralleu, debajo del Observatorio Fabra y en los alrededores de Can Catà. Sus ramas tienden a crecer horizontales en los extremos laterales de la copa, o al menos a no colgar. Ello separa a este grupo de Quercus morisii (=ilex x suber), cuyas ramas laterales tenderían a colgar muchísimo, mientras que la corteza sería blanquecina con porciones algo anchas (como las de Roble) entre las grietas. He visto Encinas parecidas a éstas de ramas no colgantes en el margen del jardín botánico Pinya de Rosa, en Lloret. Provisionalmente adscribo este grupo a Quercus ilex ssp ilex var. marcetii. Su lugar típico es Montserrat. La corteza de estas Encinas sigue siendo la típica, oscura, profusamente agrietada en árboles adultos, aunque lisa en ejemplares jóvenes.

Por otro lado, en Sant Medir hay ejemplares con ramas muy colgantes, y, excepto por sus hojas enterísimas, tienen una apariencia parecida a Q. morisii. También en la parte baja de la finca del Marqués de Sentmenat hay ejemplares parecidos, aunque sus ramas no sean tan colgantes. Podría tratarse en ambos casos de una introgresión hacia ese híbrido entre la Encina y el Alcornoque desde Q. ilex ssp. ilex var. marcetii. Se puede ver este súper-híbrido en los alrededores de Can Catà y, plantado, en la vía Augusta, cerca de la calle Calatrava, o bien en la umbría de Burriac (Argentona), silvestre. Provisionalmente podría denominarse a este grupo Quercus morisiformis*.
Otras encinas que sorprenden por el tamaño aún mayor de algunas de sus hojas son algunos ejemplares del fondo de valle cerca de Sant Medir. Provisionalmente las adscribo a una nueva variedad medinensis* de Quercus ilex. ssp. ilex. Las hojas pueden tener 7 cm x 8 cm o 5 cm x 10 cm. Su apariencia recuerda a veces a las del Membrillero, totalmente enteras (a veces, con algún diente esfumado) y ovales. Y, a veces, a las del Peral; y otras veces a las del Laurel (oblongas). En el envés, ligeramente teñido de marrón, especialmente en los nervios, los pelos son estrellados y, a veces, algunos de los radios son ramificados. Los que cubren los nervios son mayores (500 micras) y marrones. También se halla valle arriba de Can Fermí, y en Valldoreig (cerca de la Plaça de Joan Gassó). La he vista asimismo, fuera de Collserola, en la umbría de Burriac (Argentona). Recuérdese que las hojas mayores descritas para Quercus ilex eran las de Q. ilex ssp. ballota var. grandifolia, que tienen sólo 6 x 4 cm como máximo (típica de Extremadura). Quizá Quercus medinensis sea un poliploidismo.

El bosque dominante en Collserola, si no hubiera habido intervención humana, es decir, el bosque clímax, es el encinar mediterráneo de Quercus ilex. Las especies acompañantes típicas son: Arbutus unedo, Cytissus monspessulanus, Cytissus triflorus, Lonicera implexa, Phyllirea angustifolia, Phyllirea media, Viburnum tinus.

Hay otras Encinas alóctonas, además de Quercus ilex ssp. ballota var. parvifolia, ya mencionada de Santa Creu d’ Olorde. Por ejemplo, un arbolito de hojas de aspecto intermedio entre las del Quejigo Menor (Q. faginea ssp. broteroii) y las de la Encina. Provisionalmente, lo identifico como Quercus senneniana. Se halla, plantado, en Santa Creu d’Olorde también.
Las Encinas del lado superior de la Vía Augusta, entre Dr. Roux y Ganduixer, parecen pertenecer, la mayoría, a Q. ilex ssp. ilex var. ilex. Y pocas parecen ser de la var. lanceolata o de la var. oleifolia. Ya cerca de Ganduixer, aparte la Encina de la esquina que parece ser Q. ilex ssp. ilex. var morisiformis (=Q. suber x ilex x ilex), algunas parecen pertenecer a la var. marcetii.
En el parque Cervantes, los ejemplares que ahora forman un seto largo en la parte superior del recinto, estaban etiquetados al plantarlos como Quercus stenophylla. Pero los jardineros debieron cometer algún tipo de error, pues parece tratarse de Quercus virginiana ssp. fusiformis. Aparecería muy esporádicamente también en el Parque Güell. Es oriunda de la parte oriental de los EEUU.

Quercus suber
—var. suber
—var. macrocarpa
—x ilex = morisii

El Alcornoque no forma masas forestales en Collserola. Se halla sólo esporádicamente, ya sea natural o plantado. La gran mayoría de ejemplares pertenecen a la var. suber (=genuina), y sólo algunos del valle de Can Cuiàs (al SE dels Turons de Can Pascol), de la Font del Zero (Vallvidrera) o de las inmediaciones de Can Coll (Cerdanyola) podrían pertenecer a la var. macrocarpa, de hojas más recias, gruesas, y menos espinosas o abarquilladas y más anchas que la variedad típica. En Can Coll vuelve a repetirse el fenómeno que se da en las hojas terminales de las ramas en Quercus ilex ssp, ilex var. medinensis. Es decir, aparecen hojas mucho mayores de lo normal, con la froma de las del Membrillero. La var. macrocarpa se puede ver también, por ejemplo, dipersa entre la variedad típica, en Les Gavarres (Les Cadiretes), lejos de Collserola.
Que yo sepa, no se había citado en Collserola su híbrido puro con la Encina (Quercus morisii). Ya se ha dicho que en la zona de Sant Medir y de la finca del Marqués de Sentmenat se presenta en forma de híbrido secundario (ilex x suber x ilex x ilex = morisiformis*). Se ha citado oficialmente en el Maresme y en la Costa Brava, por ejemplo. Un magnífico ejemplar (bien etiquetado) de Surolí (=Quercus morisii) puede contemplarse, junto a la ermita de Santa Cristina de Lloret, muy cerca del mar. Y otro, sin etiquetar, en el fondo del torrente cerca de la Font Picant (Argentona). Las hojas grandes, elípticas, ligeramente festoneadas-aserradas, las ramas colgantes, y la corteza de color muy claro con placas anchas son las características principales de este híbrido. En el macizo, hay un ejemplar plantado en la Vía Augusta, esquina Ganduixer. Y, al menos, hay otro ejemplar, supuestamente autóctono, cerca del Collet de la Vinyassa (plaça del Pi) de Vallvidrera, y aún otro cerca del fondo de la riera de Vallvidrera muy cerca de Can Cuiàs y no lejos de la carretera a Santa Creu d’Olorde. En esta última zona, se trata de la hibridación de Quercus ilex. ssp. ilex. var. ambigua x Quercus suber var. macrocarpa. El Alcornoque (Quercus suber var. suber =genuina) rebrota magníficamente después de un incendio, mientras que la Encina propicia un sotobosque húmedo menos dado a incendiarse. Al no formar el híbrido grandes masas forestales, no se puede evaluar su comportamiento frente al fuego.

Grupo de Quercus pyrenaica
—pyrenaica
—fontquerii
—tubauii*
—pauii
—trabutii
—legionensis
—firmurensis
—numantina
—rechinioides*

Quercus pyrenaica

De entre los Robles, el más apreciado sería el Roble Melojo, Quercus pyrenaica. Los botánicos del siglo XIX decían haber visto alguno en Collserola, y SCHWARZ reconoció la autenticidad de los ejemplares de herbario. Pero nadie más tuvo la suerte de dar con un ejemplar fértil y exento de caracteres dudosos aquí. Podía haber existido en alguna finca de Horta ahora totalmente edificada. Si se espera ver ejemplares parecidos a los del Moncayo o de la Serra de Prados, la decepción está asegurada. Pero si se conforma uno con ver ejemplares parecidos a los de la Penibética, ahí puede albergarse esperanza.

Quercus fontquerii
—var. fontquerii
—var. laciniata
—var. aspleniifolia
—var. margenatii*
—ssp. tubaui*
—x viveri (= rechinoides)
—x elisae
—x humilis
—x costae
—x cerrioides (=pauii) cf. cerrioides

Quercus fontquerii es este híbrido autónomo de Quercus pyrenaica con Quercus canariensis. Su ejemplar más notable está en el Parc de la Font del Racó. La copa es muy ancha (30 m), con enormes ramas muy divaricadas. Algunas hojas, en especial en algunas épocas, recuerdan mucho a las grandes y casi enteras, obovales, de Quercus viverii y otras ramas, en épocas diferentes o en ramas diferentes (principalmente las apicales jóvenes), recuerdan a las de Quercus pyrenaica (con lóbulos profundos pero simples). Las bellotas son como las de este segundo progenitor, por el tamaño, aunque a veces la cúpula tenga escamas bruscamente aleznadas, como las de Q. canariensis. De todos modos, en conjunto tiene mucho más de Quercus pyrenaica que de Q. canariensis. Y debería adscribirse al tipo clásico de Quercus fontquerii var. fontquerii, o bien a un nuevo híbrido: Quercus x rechinoides (=fontqueri x viverii). Otro ejemplar notable, más alto pero de ramas mucho menos divaricadas, se halla unos 500 m al Este de l’Hospital General de Catalunya, en medio de campos limoso-arcillosos. Quizá el más alto sea el ejemplar situado encima la pista de debajo la Font de l’Estrangulador, en la zona de la Font Groga (umbría de Vista Rica). Debe alcanzar los 30 m de altura.
En la umbría de la Torre Foster, hay algunos árboles de hojas con los lóbulos más o menos marcados (según las ramas), pero sin una zona apical distinta. Tampoco la tienen muy marcada las hojas del ejemplar del jardín del número 62 de la Avgda. Monmany (Valldoreix). En cambio, en la zona alta del valle de Sant Cerbià las hojas tienen una zona apical menos hendida, quizá por estar en terreno más seco y soleado.
Ejemplares mucho menores pueden hallarse en la finca del Marqués de Sentmenat, hacia Can Caralleu y en la Rierada, cerca de Can Bofill (Sant Bartomeu de la Quadra) y en l’ Espinagosa, con lóbulos más agudos. Deberían adscribirse a la var. laciniata. Aunque falta comprobar que las brácteas del ciatio sean bruscamente aleznadas
Muy prometedor es un rebrote hallado en la umbría culminal, justo al lado de la pista, en el Turó Blau, en la zona de Torre Baró. Parece igual a los hallados en el Maresme por P. MONTSERRAT y C. VICIOSO. Debe tratarse de Quercus fontquerii var. aspleniifolia. Tiene el haz de la hoja (mediana) de un verde muy oscuro. Y los lóbulos laterales muy profundos y divididos en 2-3 sublóbulos divergentes. Aunque a decir verdad, entonces la duda se cierne sobre los ejemplares de la zona de Pau con hojas mucho más divididas aún y con mayor aspecto de la fronde del helecho (Asplenium adiantum-nigrum). Otro rebrote puede verse en el valle de Gausac, al S de Can Borrel, en el margen occidental de la pista. Y un tercer ejemplar también muy reducido (<2 m) de esta variedad puede hallarse al S de Can Domènech, en la ladera occidental del Puig Madrona. Y aún un cuarto, en el Turó de Llevallol. De hecho, pues, el único ejemplar grande (de unos 5 m de altura) y con aires permanentes de Quercus pyrenaica, aunque no tan lanoso, es el de la vertiente levantina del Turó de Llevallol en la parte basal, casi al principio de la pista forestal, en el lado-del-valle de la curva.

Q. fontquerii var. margenatii*. Son Robles de hoja muy recortada, con lóbulos regulares hendidos, y con pilosidad abundante en el envés, al menos al principio. En invierno, las hojas aparecen casi enteras, obovales, eecordando las de Q. pubescens var. cuneata. Por ello, es difícil adscribir con certeza este grupo a Quercus fontquerii. Se podría pensar en Q. trabutii, pero creo que esta especie tiene hojas más finas, de color verde claro, y con lóbulos muy irregulares e irregularmente dentados. MALAGARRIGA crero que insitía en la posibilidad de catgalogar estos ejemplares como de Q. trabutii. También se podría pensar en Q. firmurensis, pero la no caducidad de las hojas es un factor a tener en cuenta para esta posible nueva variedad. El haz de las hojas no es lanoso. Los de la loma entre el valle de Margenat y de Bellesguard son árboles bajitos o muy achaparrados, debido al ambiente seco y a los incendios. En primavera, tienen hojas muy recortadas y lanosas, mientras que en otoño las tienen, algunos años, menores, verdes, y casi enteras. Sólo después de una temporada de lluvias larga, como la de agosto a noviembre de 2005, presentan las hojas del tamaño típico (10 x 5 cm). Los de cerca de Can Masdéu, en el fondo del valle son árboles algo mayores, de copa blanquecina. También puede hallarse algun árbol joven al lado de la carretera de l’Arrabassada, lado Norte, antes de llegar al área de descanso denominada de “La Font Groga”. Y hay algún otro ejemplar en la zona de la Creu d’En Blau (Les Planes), en el Rabassalet y en la umbría occidental del Turó de Sant Cerbià; cerca de Vistarica; y al lado de la carretera que baja desde ahí a Cerdanyola. En una amplia zona alrededor de Can Ferrer, casi todos los Robles tienen características similares: sus ramas terminales tienen el tallo de color rojizo oscuro, aunque recubiertos por una más o menos densa pilosidad blanca. Se parecen, por la forma, al Quercus virgiliana de Sicilia. Y también tiene algunas caracteríticas de Quercus subpyrenaica (ramillos rojos): margenatii x subpyrenica, o de Quercus cerrioides (lóbulos regulares); margenatii x cerrioides.

En el torrente más arriba de El Pi d’en Xandri, es curiosa la formación convergente de tres grandes troncos, dos de ellos de Quercus x humilis de hoja muy pequeña y otro de Quercus ilex en el fondo de valle más al S del Pino monumental. También aparece este humilis de hoja muy pequeña subiendo por la pista del barrio de la Mina (entre Sant Medir y Vistarica), y en la umbría de Vista Rica y la de la Budallera, y en la del Turó de Llevallol (vertiente levantina), y hasta en la misma plaza del Pino, en Vallvidrera, así como en la umbría de la solana dels Turons de Can Pascol, y en la loma al S de Vista Rica. En la cresta de esta umbría, algo más arriba de Vista Rica, en dirección al Tibidabo, y también algo más abajo de Can Catà, así como en la vertiente oriental de los Turons de Can Pascol, hay sendos ejemplares de hojas bastante grandes, muy lobuladas, pero con sólo 4-5 nervios principales o lóbulos, nada planas.Las hojas no son planas. Otro ejemplar paradigmático es el de la parte de levant del túnel cerrado debajo de las vías del tren en las cercanías de l'Estany dels Alous, entre Rubí y Sant Cugat.Las hojas son menudas, mates,de color oscuro tirando a gris, de lóbulos muy irregulares, dando a la hoja un aspecto deforme curioso. Tiene pocos nervios. Algunas hojitas tienen aspecto de Quercus faginea var. nummularia*, es decir, elípticas u orbiculares, muy pequeñas. Otras tienen forma alargada y dientes bastante regulares, recordando a Quercus faginea más típico,; luego hay unas intermedias similares a las pequeñas de Q. robur y finalmente la mayoría que son medianas, con pocos nervios (4-5) e irregularmente y suavemente plegadas, con vellosidad algo pálida.Primero había pensado denominarlo Quercus tubaui, pero después hallé otra especie más diferenciada que paso a describir. Entonces este primer taxon quizá podría denominarse juliana* y adscribirse como variante de Quercus humilis, por la presencia de tricomas convergentes en parejas, finos y medianamente largos.
Quercus tubaui (segunda versión) se halla por ejemplo en la loma de la Floresta hacia poninete, al acabarse el asfalto, y en algún punto de la carretera a Santa Creu d'Olorde más abajo de Can Calopa. Pero la ubicación "clásica" sería en el collado de la Vallensana (Badalona). Entre los tricomas abaxiales destacan unos en forma de cornamenta de ciervo. Las hojas son medianas, con lóbulos de dientes anchos y bastante planas.
[Dedico esta especie que creo bastante independiente o, al menos autónoma, al concejal del ayuntamiento de Sant Cugat, Jaume Tubau Grau, tan apreciado por su labor y ánimo por toda la ciudadanía santcugatense y muerto antes de los 47 años, de cácer, en el año 2005. Y sobrino (hijo de primo) de mi amigo de Castell de l'Areny, Martí Tubau Arnau].


Recuérdese que Quercus canariensis presenta como mínimo tres variedades aceptadas (carpinifolia, mirbeckiii, salzmanniana) más cinco nuevas (elongata*, fissa*, ovifolia*, pseduocastanea*, orbicularis*), y que Quercus pyrenaica podría prersentarse en cinco variedades (brachyloba, pinnatifida, pinnatipartita, laciniata, expansa,). Con ello, son 40 las hibridaciones posibles entre ambas especies. Pero es mejor considerar a esta especie hibridógena (como todos los Quercus lo son) como una especie singular de vida independiente, que como a un simple híbrido al amparo de sus progenitores (ausentes muchas veces). En conjunto, sin embargo, parecen predominar algunas pocas formas. En las solanas cálidas con poco suelo, las hojas son más reducidas que en las umbrías o en fondos con suelo fresco aunque soleados. Algunos ejemplares oscilan, dependiendo de las ramas, entre poseer hojas con bordes muy romos o algo dentados. Otros, en cambio, se mantienen uniformes con hojas de tipo intermedio. Recuérdese lo dicho respecto a la zona apical poco lobulada, más típica, quizá, de zonas soleadas.

Cerca de Can Llevallol, entre esta masía y el barrio de Can Sauró, hay algunos ejemplares que parecen ser híbridos entre Q. fontquerii x elisae. Podrían adscribirse a Quercus desmotricha.
Como también el ejemplar situado detrás del polideportivo de la riera de Sant Just, y que podría corresponder a la hibridación entre Quercus fontquerii x humilis.

Y, ya fuera del territorio, en el término municipal de Sant Quirze del Vallès, un ejemplar muy curioso, con ramas colgantes al estilo del Sauze Llorón, podría adscribirse a la hibridación entre Q. fontqueriii x costae. Un ejemplar parecido, pero sin ramas colgantes, se encuentra en las inmediaciones de Can Masdéu, en el torrente umbrío.


Y en la interesantísima loma situada a medio camino entre Can Gelabert y La Salut, hay más de un ejemplar cuyas hojas recuerdan a los Quercus petraea de Turquía. Provisionalmente los adscribía a la hibridación entre Quercus petraea ssp. platyphylla x Q. pyrenaica var. brachyloba x Q. faginea, pero, a la vista de que en invierno no pierden las hojas (o más exactamente, que se comportan todo el año como semi-perennifolios) y de que todo los pelos parecen ser fasciculados (aunque en el haz algunos parezcan estrellados) paso a considerarlos como variedad nueva de Quercus canariensis (var. infirma*), muy próxima a Quercus montserratii.


Quercus legionensis

Un híbrido parecido sería el Quercus legionensis (pyrenaica x huguetiana), posiblemente localizado en el valle de Can Ferriol, en la base de la pista de la umbría del Turó de Llevallol, debajo de Can Puig y también encima de Vil•la Joana. (Es muy abundante, por ejemplo, o así creo haberlo visto, en las cercanías de Olot, especialmente al Sur, y en el Alt Empurdà). El limbo es mayor que en Q. trabutii, más ancho, y no tan dividido. Recuérdese que Q. huguetiana no tiene nervios sinusales en su limbo.

Quercus firmurensis
— var. minima*

Dentro del grupo Quercus pyrenaica x Q. pubescens (=firmurensis), está el híbrido entre Q. pubescens var. cuneata x Quercus pyrenaica var. pinnatifida. Provisionalmente lo describiría como Q. firmurensis var. minima. Se halla cerca de Vista Rica, siguiendo la pista al Norte. También en la loma entre el barrio de la Mina y el Coll de la Torrefera. Y desperdigado en la umbría de l’Arrabassada. Podría también adscribirse a Quercus pubescens var. pinnatifida Gavioli. Se trata de árboles con poco follaje, con hojas pequeñas (5 x 4 cm), muy divididas, y bastante vellosas aún entrado el otoño.


Quercus numantina

Quercus numantina (=pyrenaica x faginea) cuenta con un soberbio ejemplar en Collserola; uno de los Robles catalogados al Oeste del barrio de Montflorit, a unos 100 m s.n.m. (Cerdanyola), al E de Can Costa. Su tronco tiene 1 m de diámetro, aproximadamente, y a una altura de unos 3 m se ramifica en 4 dos veces consecutivas, habiendo pues 16 troncos secundarios formando un precioso abanico. La copa debe tener más de 15 m de diámetro. ¡Lástima que no dé frutos, quizá por falta de agua! También está presente esta especie (arbolitos muy jóvenes) en la ladera inmediata que da hacia Bellaterra (TV2) y en algunos puntos dispersos de la periferia del macizo (Sant Cerbià, Puig Madrona, Can Rocamora). Citado del Monsteny y de la zona de Poblet por C. VICIOSO. En Cataluña debe de tener un área de distribución bastante amplia. Unejemplar del jardín botánico de Gombrèn (Ripollès) coincide exactamente con lo descrito por el autor de la especie.


Quercus rechinioides* (pyrenaica x viverii)

Para complicar más las cosas, en la umbría de Can Ferrer, sobre la fuente, un ejemplar de Roble parece poder adscribirse a la hibridación entre Quercus pyrenaica x viverii.
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Quercus pubescens, cerrioides, petraea, canariensis, Q. faginea, Q. robur y ESPECIES ALÓCTONAS
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